Pero aunque yo tuviera muchísima imaginación, no podría describir con palabras exactas el sueño que se repetía una y otra vez, cada noche, y al que yo llamaba Alicia.
Anoche, se volvió a repetir el sueño, como de costumbre. Yo estaba durmiendo en mi cama y, lo más extraño era que frente a mi cama aparecía un espejo enorme que me reflejaba a mi misma durmiendo. La única diferencia entre el reflejo del espejo y el sueño era que detrás de mi cama reflejada se veía un gran bosque y montañas iluminadas por una extraña luz violeta. Mientras soñaba, yo nunca habría los ojos por miedo a que ese extraño sueño se esfumara y me encontrara en mi oscura y pequeña habitación. Así que esperé, como todas las noches, mientras miraba, sin mirar, ese extraño mundo.
Anoche, para mi sorpresa, de entre la maleza del bosque apareció una criatura cuyos rasgos no podría describir ya que a cada segundo que pasaba, este cambiaba de aspecto, es decir, en un momento podía ser un ser humano o un raro animal como una mezcla entre perro y hormiga.
-tss, ¡Alicia! ¿Qué haces que no cruzas? ¡Te llevo esperando desde hace mucho tiempo! – Dijo la extraña criatura del bosque.
<<¿Yo?>> pensé extrañada y asustada a la vez <<¿cruzar el que? Es solo un sueño>>
La criatura no respondió, como si no me hubiera escuchado, simplemente me miró y esperó.
Al cabo de un largo tiempo de indecisión me levanté sin levantarme y crucé el espejo sin cruzar.
Y después todo se hizo oscuridad.
Pensé que lo había estropeado todo y que ya no volvería a ver el sueño al que yo había llamado por mi nombre. Pero, entonces, noté una brisa que me revolvió el pelo.
Y cuando abrí los ojos me di cuenta de que ya no estaba en mi pequeña habitación, sino, al contrario, en aquel bosque verde y lleno de vida.
-Perdone, ¿Dónde estoy? – Pregunté asombrada
-En ningún sitio, pero en todos. Aquí y allá. ¿Quién sabe? Todo es relativo.
-¿Este lugar… existe? – pregunté intentando obtener una respuesta coherente.
-Si y no- fue lo único que respondió para mi pesar.
Al cabo de un tiempo, que a mí me parecieron meses, todos mis sueños se hicieron realidad: Aprendí a volar, viví aventuras y hasta me transforme en un dragón.
Pero había un sueño, que allí, aquí o donde estuviera, no se podía cumplir…
-¡Oye!- le dije a aquella extraña criatura que me había acompañado en mis aventuras – He de irme o volver.
-Te esperaré – Fue lo único que respondió, con una amplia sonrisa.
Y es que ese sueño nada más se podía cumplir en la tierra. Y aunque echaría de menos aquel hermoso lugar, sabía que podía volver, porque por eso se llamaba Alicia, porque era solo mío, como mi propio nombre.


Aicila by Alicia Montiel is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License.
BY ORIGINAL! don't use my work. 1OO % original ;)
Alicia Montiel López.
No hay comentarios:
Publicar un comentario