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sábado, 11 de agosto de 2012

Un secreto


Tengo un secreto... tan virgen, tan nuevo.
Nadie sabe de su existencia y yo, ilusa, solo sé un resquicio de ese secreto tan nuevo que reside en mi. 
No es un secreto perfecto, ni bueno, ni adecuado, pero surge de lo más hondo de mi corazón. 
Surge de esa parte que todos tratamos de ocultar, de esa parte que da vergüenza mostrar.
Ese secreto es una idea nueva en mi mente que me revuelve el estómago, que me hace sentir mal y bien al mismo tiempo.
Es un secreto jamás contado porque no hay palabras ni valentía para contarlo.
Es mi perdición y salvación. 
Es una canción agradablemente ruidosa en un desierto tranquilo.
Es aquello que un día soñé...
Ante todo, es un secreto injusto. Para mi y para todos.
Lo es y yo lo soy. Lo somos todos.
Pero sobre todo... lo eres tú.

viernes, 10 de agosto de 2012

La música


La música, un refugio único y personal para cada uno.
Puedes decidir, de hecho, si quieres que la música te evada o si quieres que la música realce tus sentimientos.
Escucho la dulce melodía bailar en mis oídos. Me concentro en el sonido: dulce y apaciguador. ¿Me sucedía algo? Ah, sí, ya me acuerdo. Es una historia muy lejana y vieja aunque, realmente, se trata de dos años atrás. Dice así…

La vida entonces era más sencilla. No teníamos tantas preocupaciones, aunque, al mismo tiempo, éramos más jóvenes.No nos preocupábamos por el futuro… solo nos divertíamos e intentábamos siempre dar lo máximo de nosotros mismos.
Teníamos metas, teníamos oportunidades, teníamos amigos, teníamos libertad.También había discusiones, sí, pero eran discusiones de gente inmadura que duraban a penas dos días.
Sí… en aquellos tiempos, los veranos no eran suficientes para realizar todos los planes propuestos. En aquellos tiempos. 

Algo cambió. Deshizo todo lo hermoso que teníamos: El tiempo. 
Muchos dicen la edad, otros opinan que la madurez… pero, según mi punto de vista, es el tiempo.
Este tiempo tan bonito que tuvimos, pasó. Los caminos, antes unidos por la diversión y la amistad, se fueron separando.
Unos por los estudios, otros por el trabajo, algunos porque se hicieron pareja, otros porque maduraron, otros porque encontraron otra cosa más divertida que hacer e, incluso otros, porque su naturaleza era esa: huir como una rata y adaptarse como un camaleón.
Sería injusto juzgar los motivos que a cada uno de nosotros le llevó tomar caminos diferentes. Lo que realmente importa es que sucedió y que perdimos aquello tan único y bonito que nos unía.
Creo que lo más triste e incompetente que he hecho en mi vida ha sido intentar que las cosas volvieran a ser como eran antes. La verdad es que me conformaría con que al menos estuviéramos todos juntos… otra vez.
En aquel entonces, no existían los cotilleos, los malos rollos ni las discusiones…Sin ir más lejos, yo no sabía que era eso de “aburrimiento”.
He de confesar que, aunque no fui del todo sincera, tuve tiempo de observar cada punto de vista detalladamente. Y esto es lo que sucede:
Las chicas de mi edad ya no son “mañacas”. Tener 17 o 18 años significa que tienes libertad para hacer otras cosas… y vergüenza para repetir otras. ¿Decir las cosas a la cara? ¿Para qué si puedo contárselo a mis amigas? *Ah, se me olvidaba: Perder los principios por los ideales que se llevan no es triste, significa que eres moderna.
Los chicos más mayores de 18 o 18 se dividen en dos grupos:
Los que han madurado y, como no tienen nada que hacer, respaldan la opción de llevar otro tipo de vida más relajada donde puedas encontrar el amor (Lo cual no está mal).
Y los chicos que han madurado de otra forma y quieren hacer más locuras y divertirse más pero es difícil para ellos encontrar a alguien dispuesto.
Y luego está el grupo fantasma que son aquellos chicos que, quieran lo que quieran, trabajan y no tienen tiempo para decidir en qué grupo están.
Obviamente no lo sé todo… nunca lo supe todo. Solo sé lo que éramos y lo que somos.

Solo sé que aunque intente ser la misma de siempre, la reacción ya no será la misma.
Solo sé que en medio de este repentino cruce de caminos, hay personas sin ningún lugar al que ir, que, aunque no tienen la culpa de nada, la están pagando.



La música vuelve a mis oídos. Esta vez más fuerte, valiente, como si quisiera demostrar algo. El sol ha descendido mientras recordaba el pasado. Ahora, la música lo es todo, otra vez… llena mi corazón, tapando agujeros que solo la fantasía puede tapar.
Ya no recuerdo que me pasaba… solo sé lo que la música quiere que sepa.
Same old story, what if I said I’m not…(8)


martes, 17 de julio de 2012

"La última conversación"


Hey pablo, solo quería hablar…
Muchas veces me preguntas: “¿Qué tal todo?” y yo, sonriente, te digo: “Muy bien, como siempre”. Verás pablo, no es cierto, muchas de las veces que me preguntas qué tal estoy te respondo que bien porque sé que es una pregunta para romper el hielo, que la respuesta está escrita en el guión y tiene que ser “bien”.
Hoy me he decidido a decirte la verdad, aunque aún no se lo he dicho a nadie, tú serás el primero del último.
No estoy bien pablo, de hecho, se podría resumir en “No soy feliz”. Si siguiéramos en esa conversación típica, tú dirías: “¿Por qué?”
La verdad, yo aún no puedo responder a esa pregunta. Sueño con huir, pablo, olvidaros a todos, ser otra persona, y vivir en otro lugar. Un lugar hermoso, lleno de posibilidades para mi, lleno de sorpresas, de aventuras.
Sabes… hay veces que miro los coches pasar por la carretera más allá de este pueblo. Me pregunto por las vidas de los conductores, por su historia, por sus sueños, por su destino. Y los envidio, sí. Los veo marchar hasta que mis ojos ya no los distinguen e imagino que algún día seré yo la que se aleje para no volver. Suena tan… romántico, ¿verdad?
No deseo que lo entiendas… Aunque imagino que tu siguiente pregunta en esa conversación típica sería: “¿Y tus seres queridos?”.
Los quiero, sí, y los querré siempre. Pero, de algún modo, me hago daño a mi misma viviendo esta vida.
Te gustará saber que, a pesar de todo, no me rendí… en nada. Me lo prometí.
Me prometí que aunque las cosas salieran mal, yo no tiraría la toalla. Por eso, ahora, en la conversación imaginara típica te diría: “Por eso te cuento mi vida… para que sepas que no tiro la toalla, sino que voy por otro camino”
Tú me enseñaste que los sueños se pueden conseguir y que las lágrimas no impedirán que en un futuro surja una sonrisa. Y hoy, como agradecimiento, te cuento mi verdadera historia, te cuento que no soy feliz… pero que no me rendiré.
Te cuento, que aunque no sea esa “chica más feliz del mundo” que tú pensabas que era,  sonrío por ti y por mis otros pocos amigos. Que “estoy bien” porque quiero que vosotros estéis bien. Y que si algún día desaparezco… no me recordéis como una chica triste e infeliz que huyó… sino como aquella chica que, aunque solía estar triste, sonreía por sus amigos y que se marchó en busca de su lugar, su felicidad. 
Dejando esta hipotética conversación, como la última conversación. 


viernes, 13 de julio de 2012

La respuesta más esperada


El sol respondió a mi llamada.
Hacía rato que gritaba su nombre dando la vida en cada una de las palabras pronunciadas. Por ello, cuando llegó, no pude evitar sentir un gran alivio.
El sol [grande, severo y reluciente], me miró con timidez.
Primero, iluminó mis pálidos ojos color ámbar; Luego, lentamente, el tímido rayo de luz descendió hasta desvelar todos los secretos que mi rostro ocultaba.
Me sentía desnuda ante la inminente mirada de mi viejo amigo el sol, aunque, de hecho, sabía que ninguna prenda podía detener su poder.
Nos miramos el uno al otro fijamente. Su belleza les hacía daño a mis pupilas, pero no me importaba ya que llevaba horas esperando su regreso.
El sol continuó su camino, como si observara detenidamente cada centímetro de mi ser. Yo le abrí paso. Le dejé leer mi alma. Le dejé leer mi corazón. Y él, aunque al principio indeciso, respondió con un ardiente abrazo que fue capaz de descongelarme y devolverme la vida, una vez más.
Aparté la mirada solo cuando las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas.
Por fin, mis pulmones se llenaron de oxígeno; Por fin, sentí como el viento mecía dulcemente mis cabellos; Por fin, saboreé el significado de la libertad y sus diversas consecuencias.
Por fin, volvía a ser yo. Y volvía a serlo como nunca antes lo había sido, demostrando que las contradicciones existían, que existíamos tú y yo…



jueves, 21 de junio de 2012

Una excusa, una verdad.

"Tú ni caso" "No tienen ni idea" "No te conocen..." "¡Si te conocieran!" "No comparemos..." "Todo es subjetivo" "Yo no estoy de acuerdo con ellos" "No todo el mundo dice lo que piensa" "No hagas lo que ellos no hacen por ti, entonces." "Pero..." "Tú sabes que en realidad no es así" "Ya verás, no te preocupes"
En realidad, no existen excusas. Sucede lo que tiene que suceder... Hay gente que tiene más suerte, y hay gente que no es tan afortunada.
Finalmente, me aferro a lo único que tengo importante en mi vida... y eres tú cuando intentas animarme. Y lo que más aprecio y te agradezco... es que siempre tengas una excusa, que aunque no funcione, la utilices para hacerme sentir mejor.
Gracias...

Para mi mejor amigo: Jorge Sempere 


lunes, 30 de abril de 2012

Modas


Tan pasajeras como ellas solas…
Si hay algo más cambiante, además del transcurso de la vida, apostaría por las modas.
Todo el mundo sabe que es una moda, ¿no?
Una moda es una tendencia que un elevado grupo de personas siguen, etiquetándose por ello en “modernas”. Las hay de muchísimos tipos: desde las más caras e originales hasta las más estúpidas.
Todos (o casi todos) seguimos una moda casi sin darnos cuenta. Nos machacan día a día con lo que debemos llevar para ser más guapos o con lo que nos quedaría mejor puesto.
Yo lo veo, al igual que muchísima gente, como la subsistencia del capitalismo ya que no nos hacen un favor a nosotros al vendernos sus productos por mucho que pensemos “esto es justamente lo que estaba buscando”. Previamente hemos sido sometidos a un, por así decirlo, “lavado de cabeza” mediante la televisión, las revistas, la publicidad… haciéndonos ver que las mujeres hermosas y los hombres guapos lo son porque utilizan esos productos, innovadores.
Realmente, gastamos más que prescindimos. Y eso, justamente, es lo que pretende la moda. (A no ser que tengas poca ropa o estés creciendo… con esto me refiero a la gente que a corto plazo se compra más ropa porque quiere ir a la moda)
En el caso de la ropa es muy fácil de ver hasta que punto estamos sometidos a la presión que ejercen las multinacionales y la sociedad sobre nosotros, ya que es obvio que nuestros gustos van cambiando a la par que la moda.
Pero yo voy más allá de la simple y rutinaria moda de la ropa… Hay otro tipo muy común entre jóvenes. Yo la llamo, la moda de “quiero ser igual”.
Con el apoyo de los países ricos, las multinacionales y la sociedad, se ha creado una moda, curiosa para unos y graciosa para mí, que consiste en pequeños detalles que te hacen ser moderna. Estos detalles son básicos para una adolescente de hoy en día:
-Amas la bandera de Inglaterra/América, por lo tanto debes comprar productos con su bandera.
-Llevas un piercing en la nariz, si es posible un arito.
-Debes utilizar un blackberry o, si te lo permites, un Iphone.
-Te gusta el símbolo del infinito (∞), por eso lo pondrás en las redes o te lo dibujarás en la piel.
-Fumar significa madurez. (¿?)
-Bebes alcohol, y si no te sube rápido, finges estar borracha. Lo importante es parecerlo.
- Sin ser machista afirmo: A las chicas les encantan las películas de amor pero luego son unas “ligeras” y los chicos son chulos y malos porque así ligan con las “ligeras”.
En fin, una serie de cosas que superarán el nivel de “moda” y pasarán a formar parte de la personalidad de cada joven actual. Por lo tanto, ahora dirán: “No, no es que siga una moda… Es que me gusta Inglaterra y la bandera es bonita”
¿Es necesario que demuestre lo erróneos que están estas personas? Se ha llegado a interiorizar tanto que “me gusta esto porque me gusta” que prácticamente sería imposible convencer a alguien del gran estado de alienación al que están sometidos.
Sin ir más lejos, una chica guapa se hace una foto con su bandera (de América por ejemplo), tiene un piercing en la nariz y usa un blackberry, pues al otro lado del mundo hay otra chica que ve su imagen y piensa de verdad que si se copia, será igual de hermosa que ella. (Disfrázate lo que quieras, serás fea igual, no es cuestión de abalorios)
Y, aunque decidiéramos reflexionar más sobre este tema, cierto es que en cuestión de tiempo la nueva moda será (Jesús espero que no) raparse el pelo al cero y usar pelucas, como los chinos.
PD: aunque ahora os parezca una tontería, apuesto lo que sea a que el día que suceda esto la gente dirá “yo lo hago porque me gusta”, y yo me reiré.


jueves, 2 de septiembre de 2010

Aicila

Ayer volví a tener ese misterioso sueño que se repetía todas las noches. Yo siempre tenía sueños muy extraños, puesto que antes de dormir me leía un libro de miedo o de fantasía.
Pero aunque yo tuviera muchísima imaginación, no podría describir con palabras exactas el sueño que se repetía una y otra vez, cada noche, y al que yo llamaba Alicia.
Anoche, se volvió a repetir el sueño, como de costumbre. Yo estaba durmiendo en mi cama y, lo más extraño era que frente a mi cama aparecía un espejo enorme que me reflejaba a mi misma durmiendo. La única diferencia entre el reflejo del espejo y el sueño era que detrás de mi cama reflejada se veía un gran bosque y montañas iluminadas por una extraña luz violeta. Mientras soñaba, yo nunca habría los ojos por miedo a que ese extraño sueño se esfumara y me encontrara en mi oscura y pequeña habitación. Así que esperé, como todas las noches, mientras miraba, sin mirar, ese extraño mundo.
Anoche, para mi sorpresa, de entre la maleza del bosque apareció una criatura cuyos rasgos no podría describir ya que a cada segundo que pasaba, este cambiaba de aspecto, es decir, en un momento podía ser un ser humano o un raro animal como una mezcla entre perro y hormiga.

-tss, ¡Alicia! ¿Qué haces que no cruzas? ¡Te llevo esperando desde hace mucho tiempo! – Dijo la extraña criatura del bosque.
<<¿Yo?>> pensé extrañada y asustada a la vez <<¿cruzar el que? Es solo un sueño>>
La criatura no respondió, como si no me hubiera escuchado, simplemente me miró y esperó.
Al cabo de un largo tiempo de indecisión me levanté sin levantarme y crucé el espejo sin cruzar.
Y después todo se hizo oscuridad.
Pensé que lo había estropeado todo y que ya no volvería a ver el sueño al que yo había llamado por mi nombre. Pero, entonces, noté una brisa que me revolvió el pelo.
Y cuando abrí los ojos me di cuenta de que ya no estaba en mi pequeña habitación, sino, al contrario, en aquel bosque verde y lleno de vida.

-Perdone, ¿Dónde estoy? – Pregunté asombrada
-En ningún sitio, pero en todos. Aquí y allá. ¿Quién sabe? Todo es relativo.
-¿Este lugar… existe? – pregunté intentando obtener una respuesta coherente.
-Si y no- fue lo único que respondió para mi pesar.

Al cabo de un tiempo, que a mí me parecieron meses, todos mis sueños se hicieron realidad: Aprendí a volar, viví aventuras y hasta me transforme en un dragón.
Pero había un sueño, que allí, aquí o donde estuviera, no se podía cumplir…
-¡Oye!- le dije a aquella extraña criatura que me había acompañado en mis aventuras – He de irme o volver.
-Te esperaré – Fue lo único que respondió, con una amplia sonrisa.

Y es que ese sueño nada más se podía cumplir en la tierra. Y aunque echaría de menos aquel hermoso lugar, sabía que podía volver, porque por eso se llamaba Alicia, porque era solo mío, como mi propio nombre.



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BY ORIGINAL! don't use my work. 1OO % original ;)
Alicia Montiel López.